
A TI MAESTRO A ti Maestro que tienes una vocación muy especial, un llamado a ser sembrador de ciencia, bondad, verdad y amor, te felicito.
¡Qué bella misión tienes!
La de dar todos los días lo mejor de ti a los niños y jóvenes que sedientos están a tu alrededor.
Comprendo que para ser un buen Maestro, antes debes de ser una persona feliz, libre y equilibrada, estar dispuesto a luchar cada día por tratar de ser siempre mejor persona; evidentemente que la tarea no es fácil, nada fácil, pero si es posible si hacemos nuestro máximo esfuerzo.
Tú MAESTRO, tienes una misión maravillosa de poder sembrar todos los días, DETENTE un poquito y ve que tal va tu alma, como vas por dentro, pues verdaderamente es tan valioso tu trabajo. Es todo un regalo que en esta época tan difícil tengas tu un trabajo fijo, un trabajo de humanidad, en el cual vas a gastarte y desgastarte día a día dando lo mejor de ti.
No permitas querido maestro que nada ni nadie te endurezca el alma, que cada día puedas ir suavizandola con ese espíritu que Dios nos ha dado para que nos llenemos de amor para darlo, pero no olvides que para esto es preciso detenernos y darnos cuenta de que tenemos muchas cosas que corregir.
A ti Maestro que tienes una vocación maravillosa te digo, detente a pensar, que lo único que no pasa es la buena voluntad, todo lo material es pasajero, solo perdura lo que tú puedas dar en bondad, verdad, belleza, amor, los valores humanos que cada día te toca sembrar.
Todos en alguna forma somos maestros unos de otros, debemos de tener la humildad de reconocer que los que nos rodean nos pueden enseñar algo, saben más que nosotros.
El camino de la humildad y de la sencillez es él más seguro para ser un Gran Maestro, tú estás llamado a serlo, pasa por la vida sembrando siempre lo mejor de ti mismo.
(Anamaria Rabatte y Cervi)
Este 15 de Enero la Familia Litiniana se complace en Felicitar a todos sus docentes-maestros que día a día trabajan con amor en la construcción de una nación cada vez mejor. |