| DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD Todos los años se celebra una fecha especial: El Día del Amor y la Amistad.
Es en este día en que nos volcamos desesperadamente en busca de algo para ese ser especial a quien queremos agradar con un detalle simple o muy espectacular, la intención es dar.
¿Realmente importa el objeto material que obsequiamos?
Si el resto del tiempo no damos ni siquiera los buenos días, ni decimos un "te quiero" a quien comparte nuestras vidas o con quien convivimos, sean éstos nuestros compañeros, vecinos, amigos, familiares o esposos e hijos. ¿De qué sirve tanta grandeza y tanto derroche material si el resto del tiempo no derrochamos amor ni buenas intenciones?
El día del Amor y la Amistad es uno, mas todos los días debemos regar esas plantitas con chorritos de amor, con rocío de la alegría y lluvias de espontaneidad. El amor no tiene tiempo ni momento especial, el amor de por sí es especial y quien tenga amor en la vida brota de él un arcoíris de felicidad. Todo es belleza a su alrededor, todo es soportable, los tragos amargos son más pasaderos y el dolor se hace más leve cuando se siente el amor.
Pero el amor es de diferentes tipos, todos en esencia amor: amor de padres, de hijos, de hermanos, de familia, de amigos.
La amistad es una clase de amor, un amor puro y sin ataduras, sin recelos y sin interés. El amor no tiene límites, no conoce la distancia, ni las barreras, no tiene muerte ni fin.
El amor de Dios es verdadero, es fundamental, es la esencia de la vida. Dios nos hizo seres de sociedad por naturaleza y por ello nos dio personas a nuestro alrededor para poder compartir, para dar y recibir amor.
Si el amor es tan económico, tan lleno de cosas buenas, tan grato y tan lleno de calor y color... ¿Por qué esperar el día de la amistad para obsequiarlo y compartirlo?
Hagamos de cada día un día de amor y amistad, ése es el mejor regalo que podemos dar.
La gran familia litiniana celebra este día con la esperanza de que los días por venir sean tan amenos como este, donde todos nos demos un abrazo y expresemos nuestros buenos deseos hacia los demás |